Durante o después de extenuantes rutinas de ejercicio (cualquiera que se practique), es normal sentir alguna que otra molestia muscular. Siempre y cuando no sea una lesión que necesite reposo absoluto o incapacidad de tiempo prolongado, es importante no parar las actividades que se realizan normalmente, o dejar de entrenar, se debe seguir pero con un peso más manejable.
Una de las maneras de recuperarse de las molestias es por medio del descanso y algunos masajes; cuando se practican rutinas de pesas, se recomienda un descanso de por lo menos 8 horas diarias. Además cuando no se está acostumbrando al ejercicio físico, es recomendable el reposo de por la menos un día a la semana, adicionalmente se debe tener en cuenta el tema de la hidratación, para recuperar los electrolitos perdidos en la actividad física.




